Perfil de viento: ver el viento de tu ruta kilómetro a kilómetro
Debajo del perfil de elevación hay otro gráfico que dice más de lo que cuesta la ruta. Así se lee el Perfil de viento.
Cuando subes una ruta a MoguWind Plan ves el perfil de elevación de siempre. Justo debajo aparece otro gráfico: el Perfil de viento. Mucha gente lo mira por encima y sigue. Ese gráfico te dice más de lo que cuesta la ruta que el perfil altimétrico.
Qué es el Perfil de viento
Es un desglose de tu ruta, kilómetro a kilómetro, en tres componentes: viento de cara, viento de lado y viento de cola. No es una cifra: es un gráfico de barras.
Para cada punto del recorrido calculamos qué dirección tendrá el viento en el momento en que tú vayas a estar ahí, con datos de Open-Meteo, que publica en abierto los modelos numéricos europeos. Luego proyectamos ese viento sobre el vector de tu ruta: si vas hacia el norte y el viento viene del norte, lo ves como cara; si viene del este, como lateral.
Esa proyección es la parte que importa y la que casi nadie hace. Un parte meteorológico te dice que hay viento del noroeste a 20 km/h. Eso no es un dato accionable hasta que se cruza con hacia dónde vas tú en cada kilómetro, porque el mismo viento es un regalo en la ida y un muro en la vuelta.
Cómo se leen los colores del Perfil de viento
- Rojo, viento de cara. Va contra ti. Come vatios y baja la velocidad. Cuanto más rojo tenga la barra, más energía te cuesta ese tramo.
- Gris, viento de lado. No agota como el de cara, pero desestabiliza, sobre todo en descensos y en grupo. Afecta menos a la potencia media y más a la concentración.
- Verde, viento de cola. Te empuja. Ese tramo sale gratis: más velocidad con menos esfuerzo. Sirve para recuperar o para apretar sin gastar reservas.
La altura total de la barra es la magnitud del viento en ese kilómetro. Una barra baja y roja es una molestia; una barra alta y roja es media hora de trabajo.
Qué dice el viento km a km sobre el esfuerzo real
El desnivel no cuenta toda la historia. Una ruta con 500 m de desnivel en terreno llano parece suave. Si el viento medio es de 18 km/h de cara durante 80 km, el esfuerzo se parece más al de meter bastante más desnivel del que marca el perfil. El viento consume.
El Perfil de viento te deja ver dónde irá ese consumo. Si todo el rojo se concentra en los primeros 40 km, sabes que hay que reservar al principio. Si el verde llega en los últimos 20, tienes un final más llevadero del que esperabas.
Yo lo miro siempre antes de una salida larga. Si veo el viento de cara concentrado en el primer tercio, salgo con otra cabeza. Si el último tercio está verde, no me preocupa el final.
Qué hacer con lo que ves
Leer el gráfico es la mitad. La otra mitad es cambiar algo.
- Si el rojo va al principio: sal más despacio de lo que te pide el cuerpo. El error clásico es gastar en los primeros kilómetros porque las piernas están frescas, justo donde el viento te está cobrando el doble por cada vatio.
- Si el rojo va al final: el problema no es el viento, es la comida. Un tramo duro a 20 km del final con el depósito vacío es donde aparece la pájara. Adelanta la última toma.
- Si hay mucho gris: revisa las ruedas. Un perfil alto con viento de lado constante cansa por la corrección continua, no por la potencia.
- Si la ruta es circular: mira si te conviene darle la vuelta. El mismo recorrido en sentido contrario cambia el reparto entero, y a veces convierte una salida incómoda en una buena.
Un ejemplo: el viento km a km en el Tourmalet
Desde Luz-Saint-Sauveur son unos 19 km de subida y unos 1.400 m de desnivel hasta los 2.115 m de la cima.
Un día cualquiera el Perfil de viento puede enseñarte viento de cara en los primeros kilómetros, lateral cuando la carretera gira hacia la ladera norte, y de cola en el tramo alto, que es el más expuesto. Tu esfuerzo no es lineal: el principio quema, el medio pide manos firmes y la parte alta sale más amable de lo que temías.
Sin ese gráfico esperas una hora larga de pelea uniforme. Con él sabes dónde.
Las limitaciones del Perfil de viento
Es exacto para el momento en que cargas la ruta. El viento no se predice con precisión a quince días. A tres o cinco días sí, que es donde llegan los modelos numéricos. Si planificas con menos de una semana, fíate. Más lejos, úsalo como tendencia.
Te da el promedio de cada tramo, no la racha. Una barra de 15 km/h puede llevar dentro rachas de 22. Eso importa en cruces, puentes y descensos, y por eso el planificador te avisa aparte cuando las rachas previstas son fuertes o peligrosas.
Cómo elegir el día para rodar según el viento
Aquí es donde de verdad se gana el sitio. Tienes una ruta y dos días posibles:
- Viernes: el viento de cara concentrado en los primeros 50 km. Durísimo al principio.
- Domingo: más lateral, y el de cara repartido a lo largo del recorrido.
Mirando solo el desnivel, los dos días son idénticos. Mirando el Perfil de viento, la diferencia salta. Eliges el domingo.
Y después de rodar: el Balance de viento
El Perfil de viento es una previsión: existe antes de salir.
Cuando ya has rodado, la pregunta es otra, y la responde el Balance de viento, la cifra de −100 a +100 que el campo de datos de MoguWind graba en el FIT y que ves en Garmin Connect al terminar. Una cosa se mira antes y es un gráfico; la otra se mira después y es un número. Las dos cuentan la misma historia desde lados distintos.
Cómo ver el Perfil de viento de tu ruta
Subes tu GPX o importas la ruta desde Strava, eliges día y hora, y el Perfil de viento sale solo debajo del perfil de elevación. Sin registro y sin instalar nada.
El viento reparte el esfuerzo de tu ruta, y casi nunca lo reparte a partes iguales.
Mira el viento de tu ruta km a kmSigue leyendo sobre planificación de rutas con viento.
