Viento relativo: por qué importa más que el viento real
Lo que sentís pedalear no es el viento que marca la estación meteorológica. Es el viento relativo: la combinación entre el viento real y tu velocidad. Entenderlo cambia cómo planificás tus entrenamientos.
Quince kilómetros por hora de viento de cara suenan a poco. Lo que pasa es que esos 15 no son los que te frenan a ti.
El que te frena es el viento relativo, también llamado viento aparente. Es la velocidad del aire que te pasa por encima mientras te mueves, y sale de juntar dos cosas: el viento que sopla de verdad y la velocidad a la que vas tú. Es un número distinto del que da el parte, y es el único que nota tu cuerpo.
Ve el viento en cada kilómetro de tu próxima salida antes de salir.
Crea tu ruta en MoguWind Plan →Viento real y viento relativo, la diferencia que notas en las piernas
Una ruta llana. El parte dice 10 km/h de viento de cara. Tú vas a 25. ¿Cuánto aire te está dando?
No 10. Te están dando 35 km/h, que son tus 25 más los 10 del viento. Esa es la cifra contra la que trabaja tu resistencia aerodinámica.
Dale la vuelta. Mismo viento de 10, pero vas a 20 porque la carretera sube o porque llevas cuatro horas fuera. El viento relativo baja a 30. Menos resistencia y menos castigo.
El viento real es un dato del parte. El viento relativo es lo que de verdad te cuesta vatios.
Por qué el viento relativo frena más de lo que parece
La resistencia aerodinámica no crece en línea recta, crece al cuadrado. Si el viento relativo se dobla, la resistencia se multiplica por cuatro.
En números, tomando 30 km/h como referencia:
- A 40 km/h de viento relativo, la resistencia es un 78% mayor
- A 50 km/h de viento relativo, es un 178% mayor
Por eso la misma carretera con el mismo viento de cara no se parece en nada según cómo la ruedes. A 30 km/h contra 15 de viento estás peleando con 45 de aire. A 20 km/h contra ese mismo viento son 35. No es que el segundo día haya menos viento, es que tú has cambiado el número.
Ahí está el error clásico. Empeñarse en mantener el ritmo de siempre contra un viento relativo mucho mayor, y pagarlo en el último tercio con las piernas vacías o una pájara que no tocaba.
El ángulo también cuenta, no solo el viento relativo de cara
No todo llega de frente. El viento de costado te frena menos que el de cara, eso es cierto, pero no es gratis. Te obliga a inclinar la bici para mantener la línea, así que nunca estás en la posición que elegirías, y te tiene corrigiendo la dirección todo el rato.
Y cuando viene en diagonal, tienes las dos cosas a la vez. Una parte empuja contra ti y otra te desplaza de lado.
Por eso una ruta llana con viento lateral se lleva mejor de cabeza, porque ves paisaje y no sientes la pared de aire, pero al llegar a casa las piernas te cuentan otra historia.
Cómo cambia tu estrategia cuando conoces el viento relativo
Saber con qué viento relativo te vas a encontrar cambia decisiones concretas:
- Ajustas la intensidad. Si el viento relativo va a ser alto, bajas el ritmo y mantienes la continuidad en vez de reventarte por sostener un número.
- Eliges la hora. Mirando cuándo aprieta menos el viento real, bajas el relativo de los peores tramos.
- Repartes el esfuerzo. Sabes dónde vas a perder más vatios y llegas ahí con algo guardado.
- Le sacas partido a la ayuda. Un viento de cola que te deja el relativo en 15 km/h es oro, y conviene saber en qué kilómetro llega.
Nada de esto se adivina. La previsión de viento tramo a tramo te enseña qué viento vas a tener en cada kilómetro, a la hora exacta a la que vas a pasar por ahí. No el viento general del día, el tuyo.
El viento relativo en entrenamientos y en marchas
En un entrenamiento con objetivo de potencia, el viento relativo te dice si el número tiene sentido ese día. Si la sesión pide 300 W en llano y el aire te está dando a 45 km/h, mantenerlos limpios va a ser difícil. Mejor bajar el objetivo y quedarte en la zona de esfuerzo que querías trabajar.
En una marcha explica esos días raros en los que los de siempre parecen ir más fuertes o más flojos. Casi nunca es la forma, es que el viento relativo del día reparte distinto según dónde vaya cada uno.
Con el tiempo se coge el oído y ajustas sin pensarlo. Pero mientras tanto, tener el dato ayuda bastante.
Ver el viento relativo de tu ruta antes de salir
Durante mucho tiempo esto era mirar el parte, hacer una cuenta a medias en la cabeza y salir a ver qué pasaba.
Ahora lo puedes tener por tramos. La app de MoguWind para Garmin te lo enseña mientras ruedas, leyendo tu rumbo real y el viento que hay donde estás. Y el planificador web te deja verlo antes, kilómetro a kilómetro, para que salgas sabiendo por dónde va a pegar.
No hay truco. Es física de toda la vida más datos meteorológicos decentes.
Piensa en el viento relativo, no en el del parte
El viento real es lo que mide la estación. El viento relativo es lo que te frena la bici y lo que se come tus vatios.
Planificar tus rutas, ajustar la intensidad y elegir la hora sin tener en cuenta esa diferencia es dejar rendimiento en la carretera.
Ve el viento en cada kilómetro de tu próxima salida antes de salir.
Crea tu ruta en MoguWind Plan →La próxima vez que salgas, piensa en el relativo. Tu cuerpo ya lo está calculando, tú solo no lo estás mirando.
El viento decide más de lo que crees en cada ruta.
Mira el viento relativo de tu ruta, no el del parteSigue leyendo sobre planificación de rutas con viento.
